La carrera criminal del primer asesino en serie urbano moderno.

Hoy se sabe que los asesinos múltiples (1) suelen realizar una “carrera criminal” en la que, tras sufrir abusos ellos mismos, pueden comenzar de niños, siendo crueles con animales (2), prendiendo fuegos (3), acechando a víctimas (4) y realizando con ellas otros crímenes menores (agresiones sexuales o físicas) antes de pasar al asesinato (5). En ese sentido, hemos revisado algunos crímenes menores anteriores y varios posteriores, muy similares, aunque estos últimos fueran descartados como parte de la serie por varios oficiales de la policía, años después.

Veamos;

El 25 febrero de 1888, Annie Millwood, una viuda de 38 años, fue atacada por un hombre desconocido que le produjo varias heridas de cuchillo en las piernas y parte baja del cuerpo de las que inicialmente se recuperó, pero falleció el 31 de marzo por un fallo cardiaco.

El 28 de marzo de 1888, Ada Wilson, sobre la medianoche un hombre llamo a su puerta y ella abrió. El hombre, de 1,70 m. de altura y vestido con un largo abrigo negro y sombrero le pidió dinero; ella se negó y él le dió dos puñaladas en el cuello, de las que sobrevivió.

El 3 de abril de 1888, Emma Smith sufrió un ataque al que sobrevivió inicialmente, pero entró en coma muriendo el 5 de abril, su muerte fue causada por una estaca insertada en su vagina, que le produjo una peritonitis. Ella se refirió a un grupo de hombres como sus asaltantes.

El 3 de octubre de 1888 se encuentra un torso femenino en los bajos de un edificio de la policía en construcción, se le conoce como el misterio de Whitehall.

El 20 diciembre de 1888, se encuentra el cadáver de Rose Mylett, prostituta que fue estrangulada con una cuerda, no tenía cortes ni mutilaciones. Algunos autores plantean que pudo ser una interrupción, antes de que fuese degollada.

El 31 mayo de 1889 al 25 de junio de ese mismo año, se recuperan del Támesis varias partes del cuerpo de una mujer, se la reconoció por cicatrices anteriores como Elizabeth Jackson, otra prostituta.

El 17 de julio de 1889, se encuentra el cadáver de Alice McKenzie, le cortaron la arteria carótida, no fue mutilada, pero sí fueron encontrados en su cuerpo otras contusiones y cortes menores.

El 10 de septiembre de 1889, se encuentra un torso femenino debajo de un arco ferroviario en la calle Pinchin, Whitechapel, torso similar al encontrado el 2 de octubre de 1888 en Whitehall, aunque en esta ocasión las manos no fueron cortadas. Se cree, con bastante fiabilidad, que el cuerpo era el de una prostituta llamada Lydia que había desaparecido poco antes.

El 13 de febrero de 1891, se encuentra el cuerpo, aún vivo, de Frances Coles debajo de un arco ferroviario en los jardines Swallow, Whitechapel, le habían cortado la garganta.

El 24 de abril de 1891, se encuentra en Nueva York el cuerpo de Carrie Brown, la estrangularon con su propia ropa y luego fue mutilada con un cuchillo, tenía un gran corte en la ingle y otros menores en las piernas. Había un ovario sobre la cama, no se sabe si se dejo de manera deliberada o simplemente se deslizó por el enorme corte.

A la vista de esta cantidad de muertes de prostitutas en la zona en tres años, nos planteamos, ¿Cuantas prostitutas habría en la zona de Whitechapel en esa época? Se calcula que entre 1000 y 1500. El asesinato en el East End no era algo muy habitual, aunque sí lo eran otros delitos. Las muertes violentas eran sobre todo suicidios, entre los que no era rara la sección del cuello, aunque rara vez llegaba a las vértebras.

Datos relativos a la cantidad de burdeles y prostitutas en el Distrito
Datos relativos a la cantidad de burdeles y prostitutas.

1 Delisi M, Scherer AM. Multiple Homicide Offenders:Offense Characteristics, Social Correlates,and Criminal Careers. Criminal Justice And Behavior,Vol. 33 No. 3,June 2006 367-391

2 Wright J, Hensley C. From Animal Cruelty to Serial Murder: Applying the Graduation Hipótesis. International Journal of Offender Therapy and Comparative Criminology, 47(1), 2003: 71-88.

3 Singer SD, Hensley C. Applying Social Learning Theory to Childhood and Adolescent Firesetting: Can It Lead to Serial Murder ?. International Journal of Offender Therapy and Comparative Criminology, 48(4), 2004: 461-476.

4 Goldstein, R. L. (2000). Serial stalkers: Recent clinical findings. In L. B. Schlesinger (Ed.), Serial offenders: Current thought, recent findings . Boca Raton, FL: CRC Press.

5 Langevin R. A Study of the Psychosexual Characteristics of Sex Killers: Can We Identify Them Before It Is Too Late?. International Journal of Offender Therapy and Comparative Criminology, 47(4), 2003 366-382.

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